El virus que obligó a crear un nuevo estilo de vida. Desde 2019, cuando empezó todo, han habido muchas fases. Al principio, la gente y los dirigentes mostraron su incredulidad sobre la gravedad del virus.

El virus que obligó a crear un nuevo estilo de vida. Desde 2019, cuando empezó todo, han habido muchas fases. Al principio, la gente y los dirigentes mostraron su incredulidad sobre la gravedad del virus. A continuación, se decretó la alerta general, se vaciaron las estanterías de los supermercados y la gente empezaba a estar obligada a pensar que definitivamente no se trataba de una «pequeña gripe», como la calificaron muchos jefes de Estado. 

Más adelante, serían adoptadas diversas medidas de contención, como el confinamiento, la cuarentena y el distanciamiento social. Además, obviamente, el cierre de establecimientos culturales como cines, teatros, bares y salas de conciertos. Salir de casa para el ocio de la mano de una sensual escort de Baires profesional ya no era posible como antes.

No había otra alternativa. La gente tendría que adaptarse gradualmente a la nueva realidad para seguir adelante con sus vidas.

Y entonces, ¿qué hacer?

Además del caos generalizado en el que ya se encontraba el mundo, la población mundial se vio obligada a vivir sin sus formas más puras de cultura y distracción. 

“El arte existe porque la vida no es suficiente», describe perfectamente el poeta brasileño Ferreira Gullar en una de sus frases.

El ser humano necesita la música, la danza, la pintura… esas cosas tan pequeñas pero que enriquecen y alimentan el alma. Cosas que a muchos se les robó poder hacer, del día a la noche. Fue justamente entonces, cuando se empezaron a hacer demostraciones de artes en los balcones, con artistas, profesionales y aficionados, que a la vez que se desestresaban, daban fuerza y ánimo a los vecinos que los escuchaban para seguir adelante.

La reanudación de la programación artística está muy lejos de ser la misma que antes de que ocurriera todo esto. Pero con el avance del plan de vacunación en todo el mundo, muchos países ya se están preparando para una «nueva normalidad» llena de normas. Y por eso Skokka decidió explorar el tema junto a las lindas damas de compañía de Palermo, para entender cómo podría ser esta nueva normalidad, sobre todo, en los conciertos.

Los epidemiólogos, los médicos, los científicos y las propias organizaciones sanitarias mundiales son unánimes al afirmar que los lugares con una gran concentración de personas son los que presentan un mayor riesgo de transmisión del coronavirus.

Lo que hace pensar que con la pandemia, las presentaciones musicales -que son sinónimo de aglomeración, lo que la mayoría de las autoridades sanitarias piden que no se haga para evitar la propagación del covid-19- pueden ser la última actividad en volver a la normalidad.

El panorama es dramático para el público, que anhela volver a estas actividades placenteras, y también para los músicos, que ya ven las cicatrices de la pandemia en sus vidas, incluyendo casos en los que tienen que vender sus instrumentos o realizar campañas virtuales para recaudar dinero.

Nueva normalidad de los conciertos

Los conciertos con público ya se producen, sin embargo la vuelta a la normalidad sólo con el fin del riesgo, aún no se ha producido. Así que, básicamente, hasta esta fecha, cuando vayas a un concierto con una sexy prepago de Santa Marta, notarás básicamente las diferencias que se comentarán a continuación.

Medidas de seguridad

La primera y más obvia es el cribado de los síntomas mediante la medición de la temperatura y los cuestionarios. Además del uso obligatorio de mascarilla y alcohol en gel.

Disposición de los asientos

Al comprar una entrada, se les asigna una hora de llegada y un espacio concreto dentro del recinto, al que se les guía a su llegada, para reducir el riesgo de aglomeración y garantizar el cumplimiento de todas las normas de distanciamiento. 

Espectáculos sentados

También se puede dotar a cada espacio de sillas y mesas, para que no sea necesario que el público las traiga. Y para evitar que la gente se quede parada.

Consumo

Además, habrá una aplicación para pedir comida y bebida, eliminando la necesidad de hacer cola. El pedido se hace por solicitud y el camarero lo lleva directamente a la mesa solicitante.

¡Precios elevados! 

Con la reducción del aforo de los recintos y la multiplicación de las normas sanitarias, se produce un aumento de los costes en toda la producción del espectáculo, que se refleja en el precio de las entradas.

Duración

Los conciertos serán más cortos y sin pausas para garantizar una menor exposición a los riesgos.

Estos son algunos de los cambios que pueden producirse. Pero a la vez son esenciales para la reanudación segura de las actuaciones musicales.

Y mientras muchos se alegran de que los espectáculos vuelvan a la normalidad, otros echan de menos todo el ambiente que se respiraba entre la multitud. Pero la verdad es que, aunque no sea exactamente lo que se quiere, los conciertos dentro de la «nueva normalidad» ya son mejores que estar encerrado en un coche (los modelos de espectáculos de autocine Drive-in) o en casa (viendo youtube o mirando una Live).

Llevará tiempo. Algunos eventos tendrán que servir de conejillos de indias y, si todo va bien y se crea el entusiasmo necesario, probablemente en un futuro próximo se podrá ver el mismo fervor por los espectáculos en vivo que antes.

Fdo.: Luna Díaz