Ashley Walters, ex asistente personal del cantante Brian Hugh Warner también conocido como Marilyn Manson, ha realizado una demanda el martes 18 de mayo ante el Tribunal Superior de Los Ángeles.

Tras presentar cargos contra el músico estadounidense por discriminación sexual, acoso sexual, agresión sexual en violación del código civil de california n.º 340.16, interferencia en el ejercicio de los derechos civiles en violación de la Ley Bane, agresión sexual en violación del código civil de california n.º 1708.5 e imposición intencionada de angustia emocional.

Esta demanda cuenta con 16 páginas, donde se detallan de forma más específica las acusaciones que involucraron a Marilyn Manson y Ashley Walters. Mostrando connotaciones de abuso verbal, físico y emocional ocasionado por el artista a su ex asistente. (Para leer la demanda en su totalidad presiona Aquí)

Walters comenzó a trabajar junto a Marilyn Manson desde el 2010, debido a que el cantante se puso en contacto con ella para comentarle sobre su trabajo fotográfico y poder realizar una colaboración artística en un futuro. Cuando se encontraron por primera vez en la casa de Manson para realizarle una sesión fotográfica, el artista pidió que Walters se quitara la camisa y ella accedió. Sin embargo, la manera en cómo el acusado exigía insistentemente hizo que Walters se detenga.

En ese encuentro, la ex asistente señala que mantuvo su sostén y luego Manson la empujó a su cama e intento besarla forzadamente. Acciones que declara en la demanda, agregando el hecho de que el artista realizó tocamientos indebidos en las zonas intimas de Walters.

Además, en la demanda se afirma que el acusado sugirió que Walters participe en una sesión de video en el cual iba a ser la protagonista. Mientras se llevo a cabo el rodaje, Marilyn Manson hizo alusión a que “le encantaba cuando las niñas parecían haber sido violadas”. Palabras que denotan el abuso de poder por su posición como celebridad y la conexiones que tiene para librarse de acusaciones similares.

Durante el rodaje, antes de meterse a la cama para grabar otra sección del video, le dijeron a Walters que se mantuviera con el vestuario (la chaqueta nazi y su ropa interior). Ella menciona que se percató que otro actor que forma parte de la filmación “estaba tocando su pene debajo del edredón”. Situación que la demandante considera premeditada, porque Manson le sugirió que “ayudara” al actor.

Por si fuera poco, ella expresa que Manson incitaba constantemente a sus conocidos y amigos para que la manosearan y procedieran con otras maneras de contacto sexual.