A medio siglo del primer disco de Pappo´s Blues, donde el genial guitarrista inició su carrera solista, el recuerdo del baterista en esa formación original.

A 50 años de la edición del recordado homónimo primer disco de Pappo´s Blues, el proyecto con el que el genial guitarrista inició su carrera solista, Black Amaya, baterista en esa formación original, recordó que gran parte de las composiciones que lo conformaron “fueron terminadas en el mismo estudio”, debido a que la modalidad de trabajo de su líder en ese entonces se basaba fundamentalmente en las improvisaciones.

“Yo vivía en Chacarita y Pappo, que vivía en Paternal, me pasaba a buscar con su auto para ir al estudio que quedaba en el centro, entonces me mostraba los temas cantándolos durante el viaje. Luego llegábamos, los pasábamos y se grababa. Era así. Mucha mirada, mucho cabeceo y seguirlo a él”, contó a Télam el exPappo´s Blues y Pescado Rabioso, entre otras históricas bandas del rock argentino.

Esas son las primeras imágenes que se le presentan al baterista al mirar 50 años hacia atrás, cuando para esta fecha concluían las sesiones del álbum que lanzaría como solista al virtuoso guitarrista que había descollado en Los Gatos, Los Abuelos de la Nada y La Conexión Nº5.

Es que si bien Pappo´s Blues se presentaba como un trío, que en esta primera etapa completaba David Lebón en el bajo, no cabían dudas que se trataba de un emprendimiento personal del guitarrista, quien canalizaba allí su pasión por el blues, lo que lo convertía en un pionero del género en el país, junto con los iniciáticos Manal.

Aunque en los años siguientes el trío varió en cada disco a los integrantes que ocupaban el puesto de bajista y baterista, el proyecto no perdió su sello personal, que en el primer opus se desplegaba en todo su esplendor en clásicos como “Algo ha cambiado”, “El viejo”, “El hombre suburbano” y “A dónde está la libertad” entre otros.

Sin embargo, de las múltiples formaciones que acompañaron a Pappo, acaso las del volumen uno, con Amaya y Lebón, junto con la del tercer disco, con el bajista Machi y el baterista Pomo, sean las que más quedaron grabadas en la memoria colectiva musical, debido a la gran amalgama sonora alcanzada con el líder.

«A los 17 años, tocaba en una banda que se llamaba Las Piedras, con la que hacíamos temas de Los Rolling Stones. Yo no tenía mucha pinta de rolling stone porque tenía el pelo corto, mi vieja no me dejaba usarlo largo, era morocho.»

BLACK AMAYA

Desde la provincia de San Luis, en donde reside desde hace varios años, y en medio de proyectos que incluyen un nuevo disco y un libro de memorias, de los que seguramente habrá noticias este año, Black Amaya rememoró ante esta agencia el breve pero determinante período que compartió con Pappo, y que le abrió el camino a una destacada trayectoria.

-Black, ¿cuáles son los primeros recuerdos que aparecen de esa grabación? -Lo primero que se me cruza por la cabeza es que Pappo mostraba los temas en los ensayos, cuando zapábamos, y los terminaba cuando grababa. A veces me pasaba los temas en el auto mientras íbamos al estudio. Me los cantaba ahí. David la otra vez se acordaba que en una de las sesiones a mí se me rompió el parche del redoblante, lo di vuelta y seguí tocando. Era así. Pappo se largaba a tocar, se metía en su viaje y nosotros lo teníamos que seguir como sea. Y lo otro que recuerdo es que Pappo era muy tímido. Tenía 20 años. En esa época hablaba poco, pero cuando lo hacía, te hacía reír. Entonces, cuando tuvo que grabar las voces, nos fuimos del otro lado de la pecera, donde está la consola, y vimos que estaba tapando el vidrio con los paneles que hay en los estudios de grabación. Era para que los técnicos no lo vean cantar porque le daba vergüenza