El exlíder de Creedence sabe que su banda fue la favorita del proletariado que en parte se identifica con el mandatario, y llama a la conciliación.

Si hay una banda de rock que representó a las clases trabajadoras y marginadas de los Estados Unidos sin dudas siempre fue Creedence Clearwater Revival. A diferencia de otros grupos surgidos luego del flower power, Creedence fue un emblema del rock más directo, minimalista y contundente, cuyos temas son imprescindibles en toda película sobre la guerra de Vietnam. Aunque Creedence se separó hace décadas y su líder, John Fogerty, no ha grabado ningún disco con material nuevo desde 2007, casi se podría decir que los héroes de la working class, autores de clásicas canciones de la banda, desde “Proud Mary” a “Have You Ever See The Rain” o “Someday Never Comes” serian parte esencial de una hipotética banda sonora de la era Trump.

El detalle más notable es que el mismo día que los fanáticos trumpistas asaltaban el Capitolio en Washington, el legendario Fogerty estrenaba en las redes su primera canción original en 14 años, “Weeping in The Promised Land” (“Llorando en la Tierra Prometida”), el simple lanzado como adelanto de su nuevo álbum “The Blue Ridge Rangers Rides Again”, para el que habrá que esperar hasta septiembre. La nueva canción de Fogerty lo muestra inspirado como en sus mejores tiempos, cuando en el repertorio de su banda convivían hitos rockeros como “Born in the Bayou” o “Fortunate Son” con baladas más sensibles y melancólicas como “Wrote A Song For Everyone”, y precisamente “Weeping in The Promised Land” está compuesto e interpretado en esa misma veta por un Fogerty que deja la guitarra eléctrica para sentarse a un piano acompañado por un soberbio coro gospel femenino. Dramática pero no sin cierto tono esperanzador, la canción recrea guiños al estribillo de “Proud Mary” y en un momento dramatiza las últimas palabras de George Floyd.